¿Separación de bienes o gananciales?

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El régimen económico elegido en un matrimonio es un factor fundamental que puede influir en la gestión de bienes y finanzas tanto durante la unión como en situaciones de separación o divorcio. En este artículo explicamos las principales diferencias entre la separación de bienes y el régimen de gananciales, y la importancia de comprender cada una de ellas para poder tomar decisiones informadas.


¿Qué es la separación de bienes?

En la separación de bienes, cada cónyuge mantiene la propiedad exclusiva de los bienes que poseía antes del matrimonio y de los adquiridos durante la unión. Esta modalidad ofrece independencia económica y protege el patrimonio individual de cada persona, evitando la responsabilidad de las deudas del otro cónyuge.

Estos son algunos de los aspectos clave que debes saber sobre la separación de bienes:

  1. Independencia financiera: cada cónyuge es responsable de sus propias finanzas y activos, lo que significa que las ganancias y las pérdidas financieras durante el matrimonio no se comparten.
  1. Propiedades preexistentes: los activos que uno o ambos cónyuges tenían antes de casarse, así como las herencias y donaciones recibidas durante el matrimonio, siguen siendo propiedad exclusiva de la persona que los adquirió.
  1. Deudas: del mismo modo, las deudas personales de un cónyuge no se convierten en deudas conjuntas bajo este régimen. Cada individuo es responsable de sus propias obligaciones financieras.
  1. División en caso de divorcio: en caso de divorcio, los activos y las deudas se distribuyen según la propiedad individual de cada cónyuge. Esto significa que lo que uno posee antes del matrimonio y durante el matrimonio como propiedad individual se mantiene bajo su control.
  1. Acuerdos prenupciales: muchas parejas que eligen la separación de bienes establecen acuerdos prenupciales (también conocidos como capitulaciones matrimoniales) para definir cómo se manejarán los activos y las deudas en caso de divorcio. Estos acuerdos permiten a las parejas personalizar aún más las reglas financieras de su matrimonio.

¿Qué es el régimen de bienes gananciales?

Por su parte, el régimen de gananciales implica que todos los bienes adquiridos durante el matrimonio pertenecen a ambos cónyuges, sin importar quién los haya adquirido. Esto incluye tanto activos como deudas, y al disolverse el matrimonio, se reparten equitativamente.

Algunos aspectos clave del régimen de bienes gananciales son:

  1. Propiedad conjunta: bajo este régimen, todo lo que se obtiene durante el matrimonio es propiedad de ambos cónyuges, sin importar quién generó los ingresos o quién hizo la compra.
  1. Gestión conjunta: ambos cónyuges tienen igual autoridad para gestionar y disponer de los bienes gananciales. Esto significa que ambos pueden tomar decisiones sobre activos y deudas compartidas.
  1. División en caso de divorcio o fallecimiento: en estos casos, los activos y las deudas gananciales se dividen generalmente por igual entre los cónyuges o herederos, según las leyes aplicables en la jurisdicción.
  1. Propiedades preexistentes: las propiedades que uno de los cónyuges poseía antes del matrimonio o que recibe por herencia o donación suelen considerarse propiedades separadas y no entran en la categoría de bienes gananciales, a menos que se haya acordado lo contrario.
  1. Transparencia financiera: este régimen fomenta la transparencia financiera entre los cónyuges, ya que todo se presume que es compartido, lo que puede simplificar la gestión financiera durante el matrimonio.

Es importante tener en cuenta que las leyes que rigen los bienes gananciales pueden variar de un país a otro, por lo que es esencial consultar con un abogado especializado en derecho de familia para comprender las implicaciones legales y financieras específicas de este régimen en la jurisdicción correspondiente.


¿Separación de bienes o gananciales? ¿Cuáles de los regímenes matrimoniales es mejor?

La respuesta es sencilla: depende.

No hay un régimen matrimonial “mejor que otro” en términos absolutos, ya que la elección entre la separación de bienes y la sociedad de gananciales depende de las circunstancias y las preferencias personales de cada pareja. Ambos regímenes tienen ventajas y desventajas, y la elección ideal variará según las necesidades financieras y personales de los cónyuges.

Sin embargo, la elección del régimen económico puede influir significativamente en un proceso de divorcio, especialmente en la distribución de bienes y deudas. Es esencial comprender cómo afecta cada régimen a los derechos y responsabilidades de cada cónyuge durante la separación.

En este sentido, buscar asesoramiento y orientación legal especializada es clave al tomar decisiones sobre el régimen económico. Los abogados especializados en derecho familiar pueden proporcionar información detallada y asesoramiento personalizado para ayudar a las parejas a elegir el régimen más adecuado para sus circunstancias



Régimen matrimonial predeterminado según la Comunidad Autónoma

En muchas Comunidades Autónomas de España, el régimen matrimonial por defecto es el régimen de gananciales. Estas son: 

  • Andalucía
  • Asturias
  • Canarias
  • Cantabria
  • Castilla-La Mancha
  • Castilla y León
  • Extremadura
  • Galicia
  • La Rioja
  • Madrid
  • Murcia
  • Valencia

Estas Comunidades Autónomas se rigen por el Código Civil español, que establece el régimen de gananciales como el régimen predeterminado (a menos que los cónyuges acuerden un régimen diferente como la separación de bienes, a través de un acuerdo prenupcial antes de contraer matrimonio).

Es necesario aclarar que en otras comunidades autónomas, como el País Vasco, Cataluña, Aragón, Baleares y Navarra, existen regímenes forales específicos que difieren del Código Civil y pueden establecer reglas diferentes en cuanto a los regímenes matrimoniales predeterminados.

Por lo tanto, es importante consultar las leyes locales específicas en cada región para comprender completamente las regulaciones relacionadas con los regímenes matrimoniales en la comunidad autónoma correspondiente.


Asesorarse antes de contraer matrimonio es una inversión en la estabilidad financiera y legal de la pareja, ya que proporciona claridad, previene problemas futuros y ayuda a las parejas a tomar decisiones informadas que se adapten a sus necesidades y deseos específicos.

En este sentido, la orientación legal y financiera puede ser crucial para evitar conflictos y asegurar una base sólida para una vida matrimonial exitosa.

En EJEA Abogados somos abogados expertos en Derecho Familiar en Málaga. Por ello, si tras leer este artículo, continúas sin tener clara tu elección, no dudes en contactar con nosotros. Estaremos encantados de resolver cualquier consulta de una forma profesional, cercana y efectiva.